
Es el pico más al este de la cadena que se extiende desde el Mönch (4107 metros) através del Jungfraujoch hacia el Jungfrau (4158 metros).
La gran dificultad de escalar su cara norte convierten a Eiger en una montaña mítica para cualquier escalador de alto riesgo. De hecho, desde 1935 cerca de 50 montañeros han perdido la vida tratando de escalarla. Su nombre, Eiger, en alemán significa “Ogro.”
Semejante pared, alcanza una altura de más de 1500 metros y una sección de su parte superior es llamada "La Araña Blanca" por la disposición de sus grietas. Precisamente fue en esa parte del Eiger, en 1963, donde perecieron por fatiga, absolutamente extenuados, dos montañeros aragoneses - Alberto Rabadá y Ernesto Navarro; los cuales, terminaron siendo dos puntos, uno rojo y otro azul, incrustados en el Eiger, hasta que lograron bajar sus cuerpos, ya sin vida. El Eiger es una montaña traicionera, puesto que en verano es imposible de ser escalada, debido a los frecuentes deslizamientos rocosos de su incosistente superficie. Por lo tanto, los alpinistas prefieren escalar en invierno sus inhóspitas y heladas superficies.
En 1858 se produjo la primera ascensión.
En 1935, comenzó el vía crucis de la ascensión por la cara norte, en la cual murieron congelados a los 3300 metros, los alpinistas alemanes Karl Mehringer y Max Sedlmeyer, en lo que hoy se conoce como el “Vivac de la muerte.” En 1936 mueren en el mismo sitio 4 montañeros, alemanes y austriacos: Andreas Hinterstoisser, Kurz, Angerer y Rainer. Creándose, así, en los albores de lo que llegó a ser La Segunda Guerra Mundial, en medio de La Gran Depresión, toda una mitología negativa sobre la ascensión por dicha cara norte del Eiger. La tragedia bautizó a la expedición, puesto que todos y cada uno de los que acompañaban a Kurz fueron muriendo uno por uno, quedando éste solo, colgando de una cuerda, sin posibilidades de salvarse, aunque le faltasen tan solo unos 40 metros para alcanzar el equipo de rescate.
Edward Lisle Strutt, en 1938, editor del “Alpine Journal” define a la parte norte del Eiger como “una obsessión para los desequilibrados mentales.” Quizás sea una época sumida en una crisis total, en la cual se estaba germinando esa nueva generación de individuos listos para la aventura, sin pensar en el horror y la catástrofe que se les venia encima, en la Europa pre-nazi. En ese mismo año, dos alpinistas alemanes, de raza aria, Anderl Heckmair-Ludwig Vörg y Fritz Kasparek-Heinrich Harrer fueron recibidos, con todos los honores, por el “Führer und Reichskanzler” Adolf Hitler; de esta forma resultó ser un ejemplar mecanismo propagandístico nazi para subir la autoestima del pueblo alemán y seguir ganando adeptos para llevar acabo lo que se llegó a llamar “Endlösung der Judenfrage” (“Solución Final al problema judío”), en 1939 con la invasión de Polonia.
El 7 de Agosto de 2008, el escalador americano Dean Potter, asciende por la cara norte del Eiger, y una vez arriba decide bajar hacia la base deslizándose desde la cima, usando un aparejo ultraligero. “Base Jump” o “Salto Base” es el nombre que se le da a dicha modalidad de bajada por una cumbre:
“Speed-Riding” es otra forma de descender, llamado a ser por algunos "the craziest new alpine sport" (el nuevo deporte alpino más demencial de todos”). A ver que os parece:



and+die+from+it.+-+Shahid+....gif)


Todos terminamos guardando una cruz, en el armario,
Lo siento, lo siento, lo siento...